La dependencia emocional son relaciones (generalmente de pareja) que se caracterizan por ser inestables, destructivas y marcadas por un fuerte desequilibrio, donde el dependiente se somete, idealiza y magnifica al otro.

Destructiva porque afecta de forma negativa a la autoestima del dependiente, y a su salud física y/o mental en general.

Pese al malestar y al sufrimiento que la relación les cause se sienten incapaces de dejarla, son parejas que tratan de romper la relación pero no pueden. Esta dependencia emocional hace sentir un intenso miedo a la soledad y pánico a la ruptura, y cuando se produce acontecen síntomas similares al del síndrome de abstinencia: con intensos deseos de retomar la relación pese a lo dolorosa que esta haya sido, pensamientos obsesivos,  síntomas de ansiedad y depresión, que desaparecen de forma inmediata en caso de reanudarse la relación o comenzar una nueva que sustituya la anterior.

Los dependientes emocionales tienen una necesidad excesiva de afecto y de ser queridos y tratarán de conseguir este afecto a lo largo de sus diferentes relaciones de pareja. Es frecuente el autoengaño y la negación de información que le proporciona su entorno.

Poco a poco estas relaciones tan destructivas se van fortaleciendo, de modo que al sujeto le resulta cada vez más difícil salir de ellas.

El vínculo afectivo que el dependiente reproduce en sus relaciones se caracteriza por una marcada inseguridad y ansiedad ante la separación: tiene la continua necesidad de saber que es amado por su pareja, miedo a no ser querido, miedo a la pérdida de su pareja e ideas contradictorias sobre el amor, si no tiene pareja, busca obsesivamente a un candidato a pareja y lo selecciona de forma precipitada.

dependencia emocional 1CARACTERÍSTICAS DEL DEPENDIENTE EMOCIONAL

1.   Baja autoestima: La cual se ve deteriorada en la relación de pareja.

2.   Miedo a la soledad: Les produce incomodidad, malestar e incluso ansiedad. No conciben la vida sin alguien a su lado. No les gusta la idea de estar a solas consigo mismos.

3.   Estado de ánimo negativo en función de cómo se desarrolla la relación. Los trastornos más prevalecientes, son la ansiedad y la depresión. Sentimientos negativos como culpa, preocupaciones y sensación de vacío que solo pueden llenar con la presencia de su pareja.

4.   Lugar prioritario de la relación: Anteponen su pareja al resto de familiares, amigos, obligaciones etc. Dedican su tiempo, esfuerzo e incluso pensamientos a la pareja, la cual es el centro de importancia, descuidando otros aspectos de su vida.

5.   Necesidad de acceso continúo al compañero: Que se puede traducir en urgencia por ver a la pareja o deseos de saber de ella, a través de llamadas telefónicas, correos, etc. Para el dependiente lo ideal sería pasar el mayor tiempo posible con su pareja. Esta necesidad de acceso tan voraz del dependiente puede resultar agobiante e incómoda para su pareja.

6.   Auto-anulación: Renuncian a ser ellos mismos, con el fin de agradar a su pareja. Pueden llegar incluso a aceptar realizar determinados actos que les parezcan denigrantes, o no les reporten ninguna satisfacción.

7.   Deseos de exclusividad: El dependiente deseará una exclusividad recíproca, donde el centro de la vida del otro sea él. No dudan en aislarse del resto del mundo para pasar más tiempo con su pareja.

8.   Necesidad de agradar: No solo a su entorno cercano, sino también a los desconocidos. Les preocupan las críticas y el rechazo del resto. Llevan a cabo comprobaciones para asegurarse que los demás les acepten.

9.   Déficit de habilidades sociales: No tienen un adecuado desarrollo de la asertividad. Sus conversaciones giran en torno al monotema que constituye su relación de pareja.

10. Ocupar un papel inferior en la relación de pareja: Esto no excluye que pueda suceder lo contrario, ya que también existe la “dependencia emocional dominante”.

CARACTERÍSTICAS DE LA PAREJA

El perfil de la pareja a la que se vincula el dependiente emocional, y con la cual forma estas relaciones marcadas por el desequilibrio, son las siguientes:

1.   Autoestima elevada: Son personas con un auto-concepto positivo, en ocasiones por encima de lo normal. Se sobrevaloran a sí mismos, y menosprecian al dependiente. Son egocéntricos, soberbios y arrogantes.

2.   Rol dominante: Adoptan en la relación de pareja una posición superior, reforzándola a través de comportamientos explotadores, hostiles y despectivos hacia el dependiente. Se muestran fríos, distantes, y con escaso interés hacia la pareja. Aprovechan su estatus superior para descargar sus frustraciones sobre el dependiente, pudiendo incluso recurrir a la violencia física o verbal como humillaciones, menosprecios y otros comportamientos denigrantes.

3.   Muestran poco afecto por su pareja pudiendo ser manipuladores, mentirosos y posesivos. Exigen exclusividad y fidelidad por parte de su pareja, pero para ellos mismos desde su posición dominante no se aplican las mismas normas, siendo frecuentes los devaneos amorosos con terceros. Son conocedores del intenso miedo a la ruptura de su pareja y lo cual pueden utilizar en su favor.

4.   Es frecuente que padezcan el trastorno narcisista de la personalidad: caracterizado por una exageración patológica de la autoestima e infravaloración de los demás. En el que se utiliza a las personas para alimentar su propio ego.

5.   Habilidades sociales: Tienen un cierto encanto interpersonal, son ingeniosas y tienen sentido del humor.

Este tipo de personas son consideradas interesantes mientras que las que no son así pueden resultarles aburridas, con las cuales suelen mantener relaciones de transición, hasta que encuentran a alguien interesante.

No obstante, no siempre tienen porque darse estas características en la pareja. Puede ocurrir que el dependiente emocional con su forma de relacionarse, sus comportamientos y actitudes, evoquen y facilite en el otro la aparición de comportamientos dominantes, hostilidad y pocas muestras de afecto, entre otras características. Pudiendo comportarse esa persona de modo completamente diferente con otras parejas sin dependencia emocional, ya que estas no suscitarían en él dichas respuestas.

En otras ocasiones, la pareja puede sentirse agobiada y desbordada por el celo y recelo exagerado del dependiente

FASES DE LA RELACIÓN

1-. Inicio de la relación: Cuando conocen a alguien que les interesa sienten una alegría, ilusión y entusiasmo desmedido. Fantasean y se crean expectativas de un futuro al lado del otro. Esto ocurre pudiendo haber tenido incluso sólo un par de citas. Aun así, rápidamente muestran su interés por el otro y sus deseos de conocerle.

2-. Fase de sumisión: Idealizan a la pareja y se someten a ella, como forma de preservar la relación y evitar así la temida ruptura. El marcado desequilibrio comienza aquí a hacerse patente, adoptando la pareja una posición superior y el dependiente una posición inferior.

3-. Deterioro de la relación: El desequilibrio se acentúa enormemente entre ambos miembros de la pareja. El maltrato psíquico y/o físico produce en el dependiente un gran malestar y sufrimiento. Como consecuencia de esto, sus sentimientos de inferioridad e infravaloración se ven reforzados, por lo que al mismo tiempo que baja su autoestima aumenta su necesidad extrema de afecto hacia el otro. Situación que acompañada de un terrible miedo a la soledad, hace que su relación se convierta en un círculo vicioso del cual les resulta muy difícil salir.

4-. Ruptura: En caso de producirse la ruptura, lo más frecuente es que la iniciativa la tome la pareja del dependiente. El dependiente tratará de reanudar la relación, a pesar de lo tormentosa y destructiva que le resultase. Producida la ruptura el dependiente emocional padece el síndrome de abstinencia, siendo este el momento en el cual suelen acudir a terapia.

5-. Fluir de varias relaciones: Son relaciones intrascendentes, sin mucha importancia para el dependiente, que sirven para paliar su soledad. Pueden mantener este tipo de relaciones hasta encontrar a alguien que se ajuste a su perfil de pareja (fría, hostil, distante). Estas parejas, pueden ser un intento del dependiente por suplir la pérdida de su anterior pareja, de la cual no se acordaran en cuanto tengan a otra persona en mente.

6-. Reinicio del ciclo: En cuanto el dependiente encuentre a una persona que se ajuste al perfil que busca, el ciclo se iniciará de nuevo. Y con ello, los comportamientos de sumisión e idealización que no se observan en las relaciones de transición.

Resumen
La Dependencia Emocional. ¿Amar o Depender?
Título del Post
La Dependencia Emocional. ¿Amar o Depender?
Descripción
La dependencia emocional son relaciones (generalmente de pareja) que se caracterizan por ser inestables, destructivas y marcadas por un fuerte desequilibrio, donde el dependiente se somete, idealiza y magnifica al otro.
Autor
Publicado por
Psicovitae
Logo